Recientemente se difundió un vídeo del director de redes de gas de España «Link al vídeo» (ver enlace) que explica que pasará con las calderas tradicionales en el 2040.
Pero, ¿es tan drástico ese escenario? En este blog exploraremos qué cambios vienen, cuáles serán las implicaciones y cómo prepararse para la transición.
Marco normativo: los objetivos de Bruselas
La Unión Europea, a través de la directiva EPBD, ha fijado una hoja de ruta para eliminar gradualmente los combustibles fósiles en los sistemas térmicos de los edificios. Según los documentos oficiales, a partir de 2040 no se permitirá el uso de calderas que funcionen exclusivamente con gas natural, gasóleo o carbón.
No obstante, la normativa no prohíbe las calderas capaces de operar con combustibles renovables (biometano, hidrógeno renovable, etc.) quedarán exceptuadas de estas restricciones.
El futuro de tu caldera actual
No todas las calderas serán obsoletas en 2040. Si tu equipo puede adaptarse o ya está diseñado para funcionar con mezclas renovables, es 100% seguro que continúe operando sin problemas.
Por otro lado, muchos sistemas antiguos no tendrán más remedio que ser sustituidos por tecnologías más limpias.
Impacto para usuarios y sector
Los usuarios deberán evaluar sus instalaciones, anticipar costos y optar por sistemas con garantías de compatibilidad futura. Los instaladores y fabricantes necesitan adaptarse con capacitación y productos innovadores. La claridad regulatoria y las ayudas públicas serán fundamentales.
Conclusión
El horizonte 2040 no significa el fin inmediato de todas las calderas, sino una transformación hacia sistemas más limpios. La transición estará marcada por la compatibilidad de los equipos, la disponibilidad de combustibles renovables y una regulación nacional bien implementada.
En CASA LLADÓ te ayudamos a evaluar si tu caldera es compatible con el futuro energético y a ofrecerte un sistema 100% fiable, preparado para funcionar con combustibles renovables, garantizando confort y tranquilidad a largo plazo.


